Cambio ¿Qué tipo de vivienda construyo? por ¿Qué Valor Añadido ofrezco a mi Cliente?
Me entusiasma comprobar cómo están cambiando las cosas que conforman nuestra realidad cotidiana. Seamos lo suficientemente conscientes de estos cambios o no, nadie se atreverá a poner en duda que se están produciendo.
Nuestro sector de vivienda nueva (subsector para ser más exacto, pero por la propia importancia que tiene me cuesta trabajo ponerle el “sub”), inmerso en un reajuste que tiene en shock a una gran parte de las Promotoras Inmobiliarias, grandes y pequeñas, que hemos conocido, es en este momento un escenario propicio para asistir al comienzo de la materialización de estos avances, reconvirtiendo las antiguas estructuras basadas en suelo-construcción-venta, en Empresas de Servicios y Viviendas, capaces de satisfacer las más variadas necesidades de sus clientes potenciales compradores, relacionadas con su Calidad de Vida. Sean estas antes de tomar la decisión de compra de su nueva vivienda, durante el proceso de su construcción y, por supuesto, a partir del momento en que comienzan a residir en su nuevo hogar.
A los Clientes que ya nos han comprado, antes se les llamada “Clientes Cautivos”, porque eran esclavos de su decisión a partir de que entregaban su dinero. Ahora, conscientes de que nuestra organización tiene sólo sentido si ellos consiguen sus ilusiones, les llamamos “Clientes de por Vida”, conscientes de que el hecho de que nos compren la casa, en vez de ser el final, es en realidad, el “comienzo de una gran amistad” para ambas partes.
Pero claro, para llegar aquí desde donde partimos, desde nuestra historia sectorial, no nos cabe otra que empezar a poner en tela de juicio si la forma de seguir siendo buenos profesionales pasa por la forma de pensar y el tipo de instrucción habituales (Experiencia pura y dura en el caso más corriente. Con el añadido de Charlas y cursillos de formación en casos más avezados), o nos conviene empezar a revisar nuestro propio Paradigma, como propone Ken Robinson en su presentación animada.
El mundo, paradójicamente, se vuelve más Humano. Nuestro sector, también. Los valores de la interacción entre las personas, el respeto, la cooperación, la ética, la confianza. . . y unos cuantos más de estos que suenan tan bien a nuestros oídos, son Carta de Pago hoy para establecer lazos de relación profesional fructífera entre la gente que ya está sobresaliendo en la mayoría de los sectores. ¿Va a ser el mundo de la vivienda nueva, con el peso que tiene en el bienestar de nuestras gentes, una excepción?
Saludos de Prudencio


Prudencio López 21:55 el 23 octubre, 2010 Enlace permanente |
Gracias, Paco, por compartir en tu reflexión el principio esencial de reciprocidad en lo que realmente es comunicación. A veces, por la propia inercia, se me olvida que un e-mail es sólo una emisión de información, que no garantiza que su contenido sea recibido, leído, atendido y entendido del modo que a mí me gustaría por la otra persona. voy a considerarlo para tratar de mejorar el cómo convertirlo en algo más cercano al precioso verbo "Comunicar".
botedeplumas 16:11 el 23 octubre, 2010 Enlace permanente |
Si quieres comunicarme algo y no necesitas escucharme, mándame un e.mail. Si me llamas y nos vemos te arriesgas a que te haga una sugerencia nueva. Humanos somos y nada de lo humano somos ajenos, ahora y siempre.Eso creo.
Prudencio López 19:42 el 22 octubre, 2010 Enlace permanente |
Ayer, como sabes, tuvimos la sesión de trabajo en Provia con un grupo de Promotores de la Provincia. Me quedé con un sabor agridulce, porque comprobé, una vez más, la amarga situación de algunas empresas, reflejada en el rostro de algún asistente. Lo que llama mi atención es que son mayoría los que, a pesar de su angustia, no lleguen a contemplar en sus opciones de solución la posibilidad de ser ayudados por otras personas que ya hayan hecho el camino con otras experiencias similares y sepan cómo atravesar este desierto. Quizás es que todo proceso de cambio sustancial tiene, necesariamente, unos años de maduración. Un abrazo.
Enrique Tarragó Freixes 15:24 el 21 octubre, 2010 Enlace permanente |
Me he leído tu artículo y cuando mas alto estaba volando alguien me ha escrito algo sobre impagados y que estaba a punto de morder el anzuelo bancario. Mal producto, mal diseñado, dos años terminados y casi cuatro buscando comprador. ¿Conoces alguna fórmula que permitiera "borrar" toda esa obra mal hecha y que ahora se ha convertido en invendible? – Hay un purgatorio pata tanto aficionado que pensaba que estaba en el Pais de Alicia y …..En fin, dices bien, Formación y a mor a la profesión, a cualquier profesión, ese debiera ser el camino.