Nuestro éxito hoy empieza por nuestra generosidad
Ahora la frase sobre la que se estructura este artículo es de Julen, mi “Consultor Artesano” por excelencia, a quien sigo en sus progresos blogueros y de quien aprendo también a generar procomún, o dicho en palabras para mí más digeribles, ocuparme del beneficio que mi labor ofrece en el conjunto social, para armonizarme en lo que pueda con este principio .
En este caso voy a permitirme parafrasearle, porque necesito dejar su esencia en la idea y adaptarla al tiempo a lo que quiero remarcar:
“La ganancia neta de cada profesional dentro de este ecosistema tiene que ver, en buena parte, con su generosidad hacia el resto de personas en relación”.
Este es el campo de trabajo en el que estoy interesado en moverme: La fuerza de la unión entre personas de quienes interesa que no seamos iguales, ni tan siquiera que tengamos labores parecidas, sino con alguna posibilidad de sernos complementarios, útiles, en un amplio abanico de sentidos. Algunos ejemplos que me vienen de forma inmediata a la mente son los grupos de Linkedin, verdadero avance esencial en el modo de relacionarnos entre profesionales de sectores o con intereses convergentes. Hay que ver para creer cómo son muchos y buenos los que dan, información de calidad, opiniones constructivas, oportunidades profesionales. . .
Otro ejemplo es el modo en que alguna de las empresas promotoras con las que colaboro, “achatan” su pirámide de ordeno y mando y la van convirtiendo, con el cuidado que requiere esta progresión interna, en un “ser vivo” en el que cada órgano realiza su función en comunicación permanente con el resto de sus áreas, sabiendo de primera mano las fortalezas y dolencias que tiene cada parte vital e interactuando desde su propia responsabilidad en base al beneficio único común.
Otra es el prudente y continuado movimiento que observo entre profesionales de nuestro sector, que van flexibilizando sus propuestas para acercarse a la visión y necesidades de otros especialistas, logrando converger en proyectos comunes que aporten más riqueza y garantías de funcionamiento en esta nueva etapa.
A mi juicio, uno de los “secretos” que hacen posible pensar y hacer factibles los nuevos proyectos ermpresariales lo esencia la palabra “Compartir”. Esto, en apariencia tan fácil de entender, choca frontalmente con la animosidad solapada de lucro propio como principal motor de muchos de nuestros actos en el ámbito profesional. Y cuando esto es así, por muy bien disimulado que esté bajo capas de prestigio social y camaradería, dificulta considerablemente la unión de actitudes priorizadas hacia el logro esencial, que es la satisfacción de nuestro cliente común, el comprador de su nueva vivienda, como condición indispensable para el logro de nuestro propio beneficio. Se dice pronto. . .
Saludos de Prudencio
